¿Cómo ve su situación después de desvelarse otra parte del sumario del caso Acinipo?
Han salido nueve tomos, hasta el día 27 de junio, y todavía quedan tres meses hasta la detención. Sabemos perfectamente qué contienen los documentos restantes, aunque por respeto al secreto del sumario no lo podemos decir, pero con la documentación requisada la Udyco –Unidad de Drogas y Crimen Organizado– y la fiscalía creemos que se habrán quedado tranquilos. Pero sobre todo me quedo tranquilo, y lo digo a boca llena, porque fui un buen alcalde. Y eso se demuestra claramente en cómo me he partido el pecho en temas como el Eroski, el Club Deportivo Ronda, en intentar comprar El Castillo con parte del dinero del Eroski para dedicarlo a estudios universitarios, que casi lo teníamos cerrado y también aparece en la instrucción, igual que otras muchas cosas. Lo que pasa es que tengo una forma de expresarme y hay cosas que no entienden porque no conocen el trasfondo. Así que estoy tranquilo porque mirando los 2.000 folios puedo decir que estoy orgulloso de mí mismo y sé que he actuado perfectamente por el bien de la ciudad. Es verdad que he estado muchas veces al límite pero nunca he roto la cuerda y en ningún momento pueden demostrar eso de “y para mí, ¿qué?”. No lo han encontrado ni lo van a encontrar porque no hay nada de eso.
¿Sigue manteniendo las declaraciones de bienes que realizó?
No me muevo ni un ápice de las declaraciones de bienes e intereses que hecho durante el tiempo que he estado de alcalde ante el secretario municipal. Todos los bienes que he tenido, cuando los he vendido… No cambio ni una sola coma de lo que declaré antes de presentarme a las elecciones en el mes de febrero y que estuvo publicado en Internet. Esos son mis bienes, y no las fantasías que se creen mucha gente. Yo he llegado a escuchar que tengo un palacete en Sevilla, una avioneta y cuatro pisos en no sé donde. Ojalá tuviera todo eso, pero no lo tengo ni lo he tenido. Además yo no he caído aquí del cielo. Yo llevo veintitantos años siendo uno de los abogados de más prestigio de la comarca y quizá de la provincia, y no he llegado a la alcaldía con una mano delante y otra detrás. Es más, yo he perdido dinero en la alcaldía, igual que me ha costado dinero La Gaceta de Ronda, que era un negocio particular, que no se le olvide a nadie. Lo que pasa es que hay gente que ha querido hacer leña del árbol caído, pero el árbol no está caído.
¿Está convencido de que ni usted ni sus compañeros implicados se van a sentar en el banquillo?
De mis compañeros ninguno. La Udyco y la fiscalía, en las que confío totalmente, se darán cuenta de la honorabilidad de Francisco Cañestro, de María José Martín de Haro y de Rafael Lara. Es verdad que un alcalde siempre está al límite, y yo también lo he estado, pero nunca lo ha atravesado. Porque si no se está al límite, y más en época de crisis, se va uno a su casa y no es alcalde. Y yo he pillado la peor crisis posible, pero nunca he dicho “para mí tanto”. Y estoy seguro de que triunfaré y de que demostraré mi inocencia, igual que con las anteriores denuncias. Tengo 75 denuncias archivadas en mi contra y solo me quedan dos: una del señor Vázquez, del PP, por el tema de Ronda 2015, y otra del dueño de la Casa del Rey Moro, que espero que también se archiven próximamente. Siempre he creído que esto ha sido una inspección de Hacienda con detención, algo inaudito. Tengo muchas heridas de guerra y he pasado muy malos ratos, pero yo estoy forjado para la lucha. Lo que pasa es que hay gente que ha dado su vida por el Ayuntamiento, como mis compañeros, y eso es lo que más me duele. Y lo vuelvo a repetir: yo no pienso sentarme en un banquillo, porque creo que no soy merecedor ni de una imputación. Y que los rondeños piensen una cosa: yo me he caído muchas veces y me he levantado y ahora también me voy a levantar.
¿Se arrepiente de algo?
Absolutamente de nada. No solo eso, sino que hoy en día sería mucho más beligerante para sacar adelante proyectos tan importantes para la ciudad como el Eroski o tantos otros, como el asfaltado. En las diligencias se dice que un asfaltado no se adjudicó mediante concurso, pero es que eso tuvo que hacerse como consecuencia de las lluvias. ¿Qué voy a hacer, ponerme a organizar concursitos cuando el dinero me viene directamente de Diputación para que arregle las calles porque han quedado destrozadas? Además es que la ley me protege. Pues cosas así hay muchas. Así que estoy convencido de haber actuado bien y de que no me he beneficiado nunca de nada. ¿Cómo es posible que este sea el Ayuntamiento menos endeudado de la provincia, que hiciéramos planes de empleo y que la ciudad marchara en plena crisis? ¿Acaso yo tenía una maquinita de hacer billetes de 500 euros? Y encima, según algunos, he robado. Entonces me tendrían que hacer un monumento, porque soy un filigranas. Todo eso ha sido posible porque se ha trabajado mucho, y si se mira con un poco se asepsia toda la instrucción, se verá realmente una lucha intensa en el tema del Eroski para que se instalara aquí. También salen casos como el de Javier Conde, el torero, que se quiere instalar y se le aconseja que se declare de interés público, porque le interesa a la ciudad, o una carpa que instala Unicaja y que no lo podemos cobrar porque encima nos está haciendo un favor al montar una exposición y luchamos por darle el 95% de bonificación porque lo marca la ley.
¿Va a volver a la política?
Ahora mismo estoy en una época de reflexión, pero que mis enemigos no piensen que estoy caído. Que piensen que me lo estoy pensando. Estoy harto de escuchar tantas tonterías y de ver tanta ineficacia a la hora de actuar y de que le echen la culpa a los demás con tan mala uva. Están haciendo que me revuelva por dentro. Yo vivo muy bien con mi despacho y no quiero que me molesten. Pero me están molestando lo suficiente como para pensármelo. Yo fui el que ganó las elecciones, así que quiero que todos los que confiaron en mí piensen que nunca les voy a abandonar y que nunca me rindo. Ya me retiré una vez casi tres años por una jugada que me quería hacer Juan Harillo en el PA. Y volví y triunfé. Lo único que quiero es respeto, algo que no se ha tenido por parte de algunos munícipes hacia nosotros. Nos han echado más porquería encima, en vez de defendernos como yo habría hecho si hubiera sido alcalde y se hubiera imputado a algún concejal. Yo habría defendido a mis concejales a muerte, fueran quienes fueran, hasta que hubiera una sentencia. Pero ellos no lo han hecho, y no por falta de dignidad, sino porque tienen miedo a la marca Toti.

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